“Ser un varón antipatriarcal implica entender que la masculinidad es una construcción cultural, y querer demoler(se) y transformar(se) esa manera de transitar nuestro ser varón”

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Entrevista al Colectivo de Varones Antipatriarcales de CABA, quienes cumplen 10 años de organización y van a realizar una jornada virtual de festejo.

Círculo Ecuador: A diez años de existencia del colectivo, ¿qué balance hacen sobre los objetivos planteados inicialmente y el recorrido de estos años?

Colectivo de Varones Antipatriarcales: El objetivo principal del Colectivo o “bondi” (como le decimos cariñosamente) es la convocatoria a varones y masculinidades para repensarse colectivamente con perspectiva feminista. Ese objetivo se mantiene y va fluctuando en convocatorias. Creemos que ha crecido como un espacio de encuentro y con cierto grado de referencia en torno a “masculinidades”.

CE: Si tuvieran que ponerlo en pocas palabras, ¿qué implica hoy en día considerarse un varón antipatriarcal? Y más puntualmente, ¿cuáles son las prácticas concretas que como varones es necesario implementar para llevar la teoría a la realidad?

CVA: Ser un varón antipatriarcal implica entender que la masculinidad es una construcción cultural, atravesada por mandatos de violencia y opresión hacia otras identidades, habilitada por el cis-tema patriarcal. Además, implica querer demoler(se) y transformar(se) esa manera de transitar nuestro ser varón. En tanto prácticas concretas, los varones tenemos que ejercitar la empatía, la escucha, la ternura y la no-violencia en nuestros modos de vincularnos tanto con otras identidades como también entre varones.

El espacio íntimo/privado/doméstico sería el primer lugar donde más rápidamente podemos generar alguna transformación concreta, ya sea co/cuidando a niñxs y/o ancianxs, haciéndonos cargo de las tareas domésticas, como la comida o la limpieza, pensando un hogar más equitativo y una crianza de más oportunidades que también permita ir desandando lógicas patriarcales de la familia. Los vínculos sexoafectivos también están atravesados por los mandatos de masculinidad, pensar relaciones más igualitarias, cuestionando los celos y la posesión, también es una forma de generar cambios inmediatos, de esta forma empezar a vincularnos sin violencia. De ahí al espacio público, que históricamente está creado para los varones. Usando ese privilegio activamente para romper con ese régimen, a veces puede significar no ocupar espacio y correrse para que sea ocupado por otrxs.

CE: Dentro del Colectivo de Varones Antipatriarcales, ¿cómo se articulan las trayectorias políticas y vitales de las diversas identidades que habitan las masculinidades?

CVA: El colectivo estuvo y está conformado por identidades cis marikas y paki (heterosexuales), con formaciones académicas distintas y recorridos políticos diversos. Su articulación es a través de las tensiones propias que generan las vivencias personales y políticas de cada unx de nosotrxs, esa forma de concurrencia, siempre desde la afectividad y la empatía, es la que enriquece al colectivo. Entre más diversidad mejor. Por eso invitamos a todas las identidades masculinas (cis o trans), a que se sumen al colectivo.

CE: ¿Qué desafíos de cara al futuro encuentran como colectivo? ¿Y respecto al avance en la construcción de nuevas masculinidades?

CVA: Uno de los desafíos más importantes es ampliar la convocatoria, para alcanzar una mayor cantidad de varones y masculinidades (haciendo hincapié en los varones cis heterosexuales). La militancia de y para los varones con perspectiva feminista siempre está desplazada de la agenda de las organizaciones políticas y de las políticas públicas. Para que esta transformación pueda ser de magnitud, es necesario que el compromiso se expanda a todos los ámbitos de la organización política. Otro desafío es la generación de una agenda propia, pensando las masculinidades desde y para los varones, sin que sean las compañeras quienes deban  “empujarnos”, ni marcar hacia donde tenemos que construir. Sin embargo, es claro que este proceso debe gestarse en articulación y diálogo con el movimiento de mujeres y disidencias, para trabajar con prácticas NO patriarcales de construcción.

CE: De cara al próximo tratamiento de la ley IVE en el Congreso de la Nación, ¿cuáles son los modos en que los varones acompañan esta lucha del movimiento feminista?

CVA: El bondi, desde sus inicios, integra la Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito. Hemos realizado desde 2011 talleres en torno a “Varones y Aborto”. Al trabajar la pregunta ¿Dónde están los varones cuando una mujer aborta en condiciones de clandestinidad?, nos respondemos “en todos lados”. Este sistema es varón, es cis y hetero-normativo. Como varones heterosexuales, porque somos copartícipes de la concepción y por tanto responsables de garantizar que si el deseo materno humaniza el embrión, entonces es imprescindible asumir la paternidad presente; y si no hay deseo, entonces acompañar, en tanto la persona gestante considere, el proceso de acceso al aborto.

Como varones no heterosexuales merece convocarnos la urgencia de entender que la clandestinidad de nuestros deseos sexuales es producto del mismo sistema cis-hetero-patriarcal que condena a las mujeres a abortar en condiciones inseguras; a las travas, los putos, maricas, tortas y bis a escondernos en el placard y a ser reprimidxs brutalmente en todas nuestras formas de visibilidad.

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