MINA: la historia de un proyecto autogestivo y feminista

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Entrevistamos a Paloma Baldi, una de las creadoras de esta serie web platense que ha sido nominada en el festival internacional Rio Webfest, y que explora las posibilidades del humor desde los feminismos, con dosis tan altas de ironía como de irreverencia. “Nos resulta interesante construir humor desde nuestras propias contradicciones, poder reírnos de nosotras mismas y poner sobre la mesa un proceso que es permanente y complejo: no adoctrinar, sino mostrar; y desde ahí habilitar preguntas, incomodidades, complicidad e identificación”.

Círculo Ecuador: ¿Cómo surgió la serie MINA?

Paloma Baldi: Con Rebecca Ferdean formamos parte de una generación de comunicadores y profesionales audiovisuales graduados recientemente. Teníamos ganas de hacer algo propio. Habíamos tenido la oportunidad de trabajar juntas en otros proyectos y nos gustó la idea de apostar a lo autogestivo. Además, las dos veníamos trabajando la ficción desde la escritura y nos pareció una buena idea trasladarlo a lo audiovisual.

También, nos resultó importante poner de relieve la territorialidad platense, teniendo en cuenta que La Plata es una ciudad universitaria en la que conviven jóvenes estudiantes de todo el país. Hay mucha mixtura de costumbres, lo cultural, lo colectivo y la militancia son características que le dan una singularidad a este territorio.

CE: ¿Qué tipo de humor buscaban construir desde una mirada feminista?

PB: La serie surge de la necesidad de expresar lo que nos pasa a las mujeres en relación a muchas situaciones que se fueron modificando en los últimos años y que tienen que ver con los feminismos y cómo se asimilan en mujeres que están llegando a los 30 años, que no es lo mismo que vivir el feminismo teniendo 15 o 16 años.

Nos resulta interesante construir humor desde nuestras propias contradicciones, poder reírnos de nosotras mismas y poner sobre la mesa un proceso que es permanente y complejo: no adoctrinar, sino mostrar; y desde ahí habilitar preguntas, incomodidades, complicidad e identificación.

CE: ¿Qué referencias les fueron apareciendo al momento de pensar la serie?

PB: Tomamos mucho de sitcoms clásicas como Seinfeld o Friends, pero también intentamos rescatar la tradición de humor local y buscamos mucho en Cualca y en Por Ahora, que además tienen la característica de haber sido escritas por una mujer, Malena Pichot, y que también por eso marcaron mucho a nuestra generación en términos de producción de contenido.

Nos gusta pensar que Okupas y Para Vestir Santos también oficiaron de referencias, por algo que tienen en términos de marcas de época y de lo que es decible o mostrable en determinados contextos. Pero también sabemos que tomando lo que nos gustó y nos marcó de todo esto, supimos construir un producto que tiene sus singularidades, y que tiene apuestas novedosas, como por ejemplo pensar un formato de serie que sea posible de circular en una red social masiva como Instagram, con todas las características específicas que esto implica.

CE: ¿Cuáles son los desafíos que se presentan al encarar una serie web? ¿Qué les gustaba de ése formato?

PB: “Mina” es un proyecto autogestivo y feminista. Es una serie para Instagram que guionamos y producimos con la Usina de Contenidos “Maleza”. La idea de realizar esta producción tuvo que ver, en algún punto, con hacernos cargo de la responsabilidad que nos toca por ser comunicadoras sociales. Con Rebecca ya habíamos hecho cosas juntas, siempre relacionadas a las escritura de ficción o a la producción periodística. “Mina” surgió como la posibilidad de hermanar esos dos formatos apostando a la producción de contenido de calidad para una circulación masiva.

Nos dimos cuenta que en Instagram circula mucho contenido de estas características pero, si se quiere, realizado de una forma amateur; donde no hay pre-producción, ni guión. Pero además, si enfocamos esta mirada a nuestra ciudad, nos encontramos con que son muy pocas las ficciones con territorialidad platense y muchas menos las producidas por mujeres.

Nos gusta que “Mina” sea una apuesta a traer a les profesionales de la comunicación y de las artes audiovisuales a pelear en la arena de lo masivo. Pero también a que ese contenido sea una mixtura entre lo que caracteriza a los productos que circulan en las redes sociales y las características propias de la producción audiovisual clásica, más relacionada al cine. Y a buscar el humor, el chiste, una narrativa, desde nosotras.

CE: ¿Qué potencialidades y qué desafíos supone impulsar proyectos feministas en el ámbito de lo audiovisual?

PB: Con Rebecca consideramos que La Ola Verde, o La Revolución de las Hijas, nos lleva a abrir preguntas permanentemente. Nos lleva a este estado de constante reflexión y deconstrucción. Nosotras somos grandes amantes de la ficción escrita y también de la ficción audiovisual, de las series y del cine. Pero nos encontramos en un contexto que nos obliga a re-preguntarnos sobre todo lo que consumimos y admiramos de estas producciones, y ahí es donde nos encontramos con que las grandes personajes de la ficción, en su mayoría, fueron escritas, fueron habladas, por varones. Y que incluso esto muchas veces para las actrices significó atravesar por violencias que recién hoy están empezando a emerger en forma de denuncia. En este sentido, creemos que la potencialidad está en que desde nuestra perspectiva está todo por decirse.

Es por esto que nos resulta importante volver a pensar nuestras narrativas y apropiárnoslas. Y aún así todavía hay algo de “perspectiva feminista” o “serie feminista” que por momentos nos abre muchas incógnitas: por eso siempre nos gusta decir que no somos muy amigas de sacar el feminómetro para decir qué contenido es y qué contenido no es feminista, o no tiene perspectiva feminista. Más bien pensamos que es una serie feminista por cómo está hecha, por cómo fue pensada, por algo que tiene que ver con la praxis y no con el separador en el que nos segmentarían en un videoclub. Porque ahí aparecen las operaciones ideológicas tales como “literatura para mujeres”. Y nuestra idea no es nunca clausurar, ni excluir un público a priori. Al contrario, creemos que a cuantas más personas llegue este contenido, mejor. Y este es nuestro desafío.

CE: ¿Qué significan para ustedes estas nominaciones que han recibido?

PB: Son nominaciones que no esperábamos, por la cantidad (4) y porque además son categorías en las que es muy difícil ingresar a competir: por ejemplo, la categoría de Mejor serie internacional, implica que nos eligieron entre un caudal muy grande de series que se presentaron desde todas partes del mundo, suele ser la categoría a la que mayor cantidad de producciones se presentan, entonces para nosotras ya haber ingresado en la competición para esta categoría es un poco haber ganado.

Además, después de un año de no haber podido grabar la segunda temporada, recibimos estas nominaciones como un mimo para el equipo y como un reconocimiento por todo el trabajo realizado. De alguna manera, es la certeza de que vamos por buen camino y nos da energía para seguir craneando lo que se viene.

CE: ¿Cómo se puede participar y votar?

PB: Mina competirá en el Rio Webfest en las ternas de: mejor guión de comedia, mejor actriz de comedia internacional (Rebecca Ferdean), mejor serie web de comedia y mejor serie web internacional. Estas decisiones están en manos de los jurados del festival. Pero además, todas las series que ingresaron en la competición oficial tienen la posibilidad de ganar en una terna que es a elección del público: para votarnos hay que ingresar en el siguiente link: http://riowebfest.net/riowf20-popular-vote/

CE:  ¿Qué capítulos recomendarías para ingresar en el universo de Mina?

PB: Mina está completa en el perfil de Instagram @mina_seriexplosiva, y también en nuestro canal de YouTube al que invitamos a todas, todes y todos a suscribirse; ahí pueden encontrar un trailer que resume de alguna manera la serie y que funciona para introducirse en el universo.

Pero si nos preguntan cuáles son buenos capítulos para entender de qué va la serie y desde dónde se construye el humor, siempre recomendamos el capítulo 5 “Creer y reventar”, y el capítulo 14 “El turbio del barrio”.

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