“Nuestra militancia parte desde las letras que escribimos hasta los lugares donde nos presentamos”

Cultura Destacados

En diálogo con Belu Wow, Lele y Karrola, pudimos conocer un poco más de Rebelión en la Zanja, la banda de cumbia y agite feminista y diverso que presenta nuevo disco: A todo rebelión. “Cuando formamos Rebelión ya estábamos interiorizadas en la militancia feminista, la militancia barrial, y al momento de iniciar este proyecto teníamos en claro que queríamos que fuese más que una banda de cumbia”.

Círculo Ecuador: ¿Cómo surge Rebelión en la Zanja?

Karrola: La banda surgió en septiembre de 2017, en realidad al principio la idea la tuvimos con Justina: se nos ocurrió esto de hacer una banda de cumbia. Las dos teníamos ganas de iniciar un proyecto hacía tiempo, antes de conocernos. Y al año de estar saliendo, dijimos hagamos una banda y fuimos buscando a las personas indicadas. Primero conocí a Belu Wow, que toca el güiro, en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA, porque las dos estudiamos sociología. Después Justina conoció a Lele, que es nuestra guitarrista estrella a través de su profesora de canto. Al principio era esa la formación, donde yo tocaba teclados, más otra chica que tocaba el cajón, y después se sumó Testi en bajo, y finalmente Maite en batería. Ahora ya somos seis y es la formación que esperemos queda para siempre (risas). Siempre me gustó mucho la cumbia, y a Belu también, Lele venía más del palo del rock, y tuvimos que ir adaptándonos a empezar a tocar este género que nos encanta y nos hace muy felices.

CE: ¿Qué desafíos se les presentaban al incursionar en la cumbia?

Karrola: Un poco el primer desafío fue musical, yo por ejemplo que había empezado a tocar teclado tuve que aprender, y lo mismo con las chicas que por ahí sí tocaban antes pero no venían del palo de la cumbia. Y es un género en el que tenés que incursionar mucho para poder tocarlo piola, como nos gusta que suene. Después, una vez que empezamos a tocar, creo que no hubo tanto desafío por el género en sí mismo, por ahí sí un poco por ser un ambiente machista, pero nosotras nos acoplamos con una movida de bandas copadas que están en la misma que nosotras y logramos escaparle a esa realidad que tal vez es más hostil. Pero sí sabemos que cuando vamos a tocar ante un público que va a ver a Nene Malo por ejemplo, que son bandas que no tienen nada que ver con lo que hacemos, ahí un poco se siente la resistencia del público. Y ese es un poco un desafío, de hacer una cumbia diferente, que tenga otras letras. Pero otro sonido también, porque esto de que no veníamos todas del palo de la cumbia, hizo que se fusionara con el rock, con el rap, nuestras canciones tienen muchos momentos y matices diferentes. Y de hecho también tenemos un tema que es todo rapeado, que no es cumbia. Así que eso también da cuenta de dónde venimos, y por qué hacemos lo que hacemos. Y después hemos tenido experiencias muy gratas como por ejemplo cuando tocamos con Malafama, que nos parece Hernán una persona maravillosa, que siempre nos recibió con la mejor, siempre ha sabido responder a la coyuntura de una forma muy parecida a como nosotras pensamos. En ese sentido es muy lindo cuando compartimos escenario con alguien que tiene tanta trayectoria en la cumbia, que admiramos un montón y es una influencia para nosotras, y que no nos decepciona desde ese otro lugar. Una persona humilde, que viene de un barrio, y que no se olvida de eso. En ese sentido nos gusta mucho poder compartir escenario con gente así.

CE: Hablaban antes de una movida de bandas, ¿sienten que hay una escena a la cual se suma su propuesta?

Karrola: Efectivamente, nos parece que existe una movida en el under (y no tanto también), distinta, que se formó en los últimos años. Es una movida que incluye disidencias, que se sale de la norma, y que intenta también buscar nuevos espacios disputando los escenarios que siempre pertenecieron a las mismas personas: en general hombres hetero cis, o mujeres que se limitan a bailar, cantar o hacer coros. Estas nuevas bandas entre las que identifico a Sudor Marika, Bife, Kumbia Queers, Cachitas Now!, Ayelen Becker, entre otras; son personas que representan a la disidencia e intentan disputar esos espacios en los escenarios. Nosotras cuando empezamos con Rebelión, la mayoría de esos proyectos ya estaban funcionando y fuimos recibidas con la mejor. Que es algo que también es para destacar, que muchas veces se dice que en el ambiente de la música hay mucha competencia, mucha rivalidad, y nosotras nunca lo sentimos así. De hecho, todo lo contrario, creo que se extendieron lazos de solidaridad entre nosotras, entre las bandas, y que siempre estamos tratando de compartir algún escenario, de apoyar alguna movida que nos representa, de ayudarnos entre nosotres. Y creo que también es una forma de empezar a construir algo nuevo dentro de la música, o esperamos que así sea. Y nos gusta mucho sentirnos identificadas dentro de este mundillo, de la disidencia que se está construyendo estos últimos años. 

CE: La propuesta de la banda suma agite desde los feminismos y las diversidades. ¿Cómo piensan su participación en estos colectivos?

Karrola: Nosotras cuando formamos Rebelión ya estábamos un poco interiorizadas en la militancia feminista, la militancia barrial. Y al momento de iniciar con este proyecto teníamos en claro que queríamos que fuese más que una banda de cumbia. Queríamos tener un contenido en nuestras letras, trabajar con personas que tuviesen los mismos valores que nosotras, y un poco pudimos por suerte hacer eso. Por eso nos gusta escribir canciones que sean inclusivas, que hablen de lo que no hablan nunca las canciones de amor. Que siempre hablan de lo mismo: de un amor heterosexual, de un amor romántico, de la exclusividad. Y que invisibilizan muchas veces las existencias lesbianas, homosexuales, disidentes, transexuales. Y un poco nosotras quisimos a través de nuestra música dar visibilidad a todas esas temáticas que creemos que deberían formar parte de la cultura, como lo hacen el resto de las temáticas posibles. Pero claramente siempre están marginadas, o no aparecen, o no suenan en las radios ni en ningún lugar. Entonces un poco nuestra militancia parte desde las letras que escribimos, hasta los lugares donde nos presentamos. Siempre tratamos de por ejemplo tocar frente al Congreso en los martes verdes por el aborto legal, que lo hicimos muchas veces por suerte, tuvimos ese orgullo. Después tocamos para la absolución de Higui, tocamos cuando se hizo el festival de Macri ya fue en distintas universidades de la Ciudad. Y siempre estamos básicamente donde nos llamen, pero nos gusta mucho que nos inviten para tocar en espacios de este estilo, en manifestaciones que se hacen en la calle para darle visibilidad a ciertos reclamos. Y esa es una parte fundamental de Rebelión, más allá de que también tocamos en boliches, en bares, en centros culturales, ésa es la otra pata y la más fuerte, la que hizo nacer este proyecto en un principio. Y también otra cosa que nos parece muy importante es siempre trabajar con personas que representen todas estas cosas, y por eso es que nuestros videoclips están en su mayoría filmados y editados por mujeres y disidencias. Nuestro equipo está también conformado por mujeres y disidencias, algo que vemos como una elección pensada políticamente.  

CE: En estos días editan “A todo rebelión“, ¿qué nos pueden contar del disco y qué expectativas tienen con el mismo?

Belu Wow: El disco sale este viernes 28, bajo el sello de Goza Records, de Barbi Recanati y Futurock. Muy contentas por eso, por ser parte de un sello feminista que nos representa, y nos sentimos muy a gusto. Fue un disco que tardó mucho en llegar, la verdad que nos costó muchísimo poder hacerlo. A veces cuando estás de este lado del under las cosas cuestan mucho más. Nos llevó muchos trabajo, mucho dinero, aprendizajes. La verdad que estamos muy contentas con que por fin podemos terminarlo, el disco fue saliendo de a partes y ahora pulimos todo, y salen las últimas tres canciones que grabamos. Estamos muy felices, sentimos que se cierran tres años de fuerte trabajo de la banda. Van a escuchar cumbia, cumbiarap, cumbia que fue atravesada por un contexto neoliberal, por lo que las letras también expresan eso. Muy felices y muy contentas, esperándolo con muchas ansias.

CE: ¿Cómo ven la actualidad de la música, con tanta presencia de plataformas digitales que monopolizan la distribución?

Lele: Con las plataformas digitales y las redes sociales es más fácil hacer llegar tu música a cualquier parte del mundo. En plataformas como YouTube y Spotify podés llegar a tener una ganancia según la cantidad de reproducciones que tengas. Lo único malo es que es muy poco lo que le llega al artista por reproducción y hoy con la situación mundial que estamos viviendo es uno de los medios más importantes en donde una banda puede llegar a tener acceso a una ganancia por su música.  En Bandcamp se hicieron campañas donde si la gente compraba tus canciones, lo recaudado iba 100% para los artistas, estaría bueno que eso suceda más seguido. La gente ha tomado más conciencia también que una reproducción es una ayuda para las bandas independientes y under del mundo.

CE: ¿Qué particularidades tiene editar un disco en este contexto de pandemia?

Belu Wow: Los desafíos que se nos presentan hoy quizás sean la tristeza de no poder compartirlo con el público, de no poder estar en el escenario agitando, de ver gente, del amontonamiento, del agite, de la fiesta de la cumbia. La verdad que extrañamos mucho la noche, la fiesta, la cumbia, el compartir. Porque nosotras íbamos a tocar, nos divertíamos muchísimo, conocíamos gente, hacemos lo que nos gusta y la verdad que esto nos tiene un poco tristes obviamente, queremos que pase, que las cosas mejoren. También nos pusimos a trabajar en lo que una va dejando porque los tiempos te comen y no te dejan hacer. Entonces nos pusimos a ver qué videoclip podemos hacer, y de hecho ahora sale el video “El Patrullero”, que fue muy esperado, que lo hicimos de manera digital. Nos pusimos a trabajar en nuestra web, a crear temas, a todo eso que en la vorágine del día a día va quedando relegado. Sabiendo que había que hacerlo, pero veníamos tocando todos los findes y un poco eso te consume tiempo y energía. Y después obviamente que al no tocar no tenemos ingresos, y hoy nos vemos un poco afectadas por la crisis también, como todes les artistas independientes que no tienen los beneficios de un artista más popular o conocido. Entonces es como que la realidad es el desafío más grande. Necesitamos dinero para grabar, pagar estudios, videos, y estamos con esas dificultades. Esperaremos que pase, como artistas independientes la verdad que es bastante más difícil este contexto. Esperamos que termine pronto, y que la gente pueda volver a estar feliz, y bailando cumbia. Que podamos volver a encontrarnos de nuevo, ese sería nuestro deseo.               

Deja un comentario