Verde Música

Cultura Dossier#

C.E – ¿Cómo surgió el proyecto?

M: Hace muchos años empecé a dar clases particulares mientras trabajaba en jardines, escuelas primarias y talleres de música. Es más, guitarra y canto fueron las primeras modalidades con las que empecé a dar clases particulares desde casa. A lo largo de los años, fui haciéndome de muchos alumnos y, como no daba abasto con la cantidad de alumnos y el tiempo que disponía, se me ocurrió, después de charlar con una amiga, convocar a hijos de amigos que eran músicos para formarlos en la enseñanza. De esta manera les empecé a derivar alumnos en mi casa, a los mas chiquitos. Así fuimos teniendo reuniones  en donde los iba asesorando y les iba contando cómo dar clases.  Además, al usar mi casa como escuelita podían hacerme consultas mientras daban las clases.

Esta experiencia estuvo muy buena porque muchos de lxs profes empezaron por primera vez a dar clases conmigo y ahora siguen trabajando de eso. Y así fue como se fue armando una escuela. Al principio era de guitarra y de canto. El problema de esto era que dos veces por semana mi casa/escuela se amontonabas todas las clases; una clase en el living, otra en el cuarto. Era necesario conseguir un nuevo lugar.

Después de mudarme con mi pareja ya no tenía un lugar físico para seguir trabajando por lo que tuve que alquilar un nuevo espacio. Al mudarme, los profes que estaban conmigo también se mudaron y empecé a incorporar otros instrumentos. Un amigo de mi hijo me pidió dar clases de violín, otro chico charanguista también me pidió dar clases de su instrumento, y así fueron sumándose otros instrumentos, lo que le dio a la escuela mayor diversidad. Así fue como todas estas experiencias fueron moldeando lo que hoy conocemos como Verde Música. 

C.E – ¿Que implica dar clases de música frente a la enseñanza tradicional de los institutos privados y conservatorios de música?

Lo primero que podría decir es que nosotros no tenemos un programa fijo de estudios. Tampoco hay exámenes a fin de año. El trabajo que hacemos es bien personalizado porque la mayoría de las clases son individuales. Si bien hay grupos, dentro de estos también hay trabajo individual con lo que necesita cada alumno. Vamos armando el programa de acuerdo con las necesidades de cada alumno y de sus características. No tenemos que cumplir a fin de año con requisitos de tal conocimiento o repertorio. Dicho esto, a fin de año realizamos una muestra en donde los alumnos demuestran que es lo que aprendieron en el año. Es interesante ver qué es lo que pasa cuando uno sale de la clase se sube a un escenario y comparte con otros el trabajo de todo un año. En resumen, es un trabajo mas personalizado que el que podemos encontrar en un conservatorio

CE – ¿Que te impulsó a armar un proyecto autogestivo?

Me pasaba que no me hallaba en muchas de las instituciones donde estaba. Los trabajos que mas me gustaban, que mas me incentivaban, eran los talleres. El problema de estos talleres era la informalidad, el pago en negro, el no pago de vacaciones, y que el trabajo generalmente se terminaba en noviembre y hasta marzo o abril no volvía a trabajar. Tampoco me entusiasmaba mucho el tema de dar clases grupales en aulas. Me hacía mal a la voz y terminaba muy cansada. En parte, esto fue lo que me impulsó a seguir con mi proyecto autogestivo.  


CE – ¿Crees posible alguna ayuda por parte del Estado a este tipo de emprendimientos? ¿Cuáles podrían ser?

Una ayuda del Estado sería poder facilitarles a los pequeños autogestores la inserción en el sistema laboral. Estos lugares como las escuelitas son muy chicos para poder entrar en el sistema. Quedamos  en buena parte a la deriva, fuera del mismo. 

 


CE – ¿Cuáles son los desafíos de sostenerse autogestivamente en contexto de pandemia? ¿Cómo imaginas el post?

Con esto de la pandemia el desafío es poder seguir con la actividad en forma online y que las clases les sirvan a lxs alumnxs y que lxs profes podamos seguir trabajando. A su vez, que podamos seguir con el círculo, la cadena, de tomar clases, de dar clases, porque los profes también tomamos clases. También, llevarles a lxs alumnxs algo lindo que puedan hacer desde sus casas y desde sus lugares de cuarentena. Conectarse con la música, con el canto, con los instrumentos, tendría que ser siempre placentero.

No sé el después. Me imagino que como son clases individuales dentro de unos meses cuando se empiece a abrir esto podamos retomar la actividad en un contexto “normal”, pero tomando los recaudos correspondientes entre nosotrxs. Va a ser muy lindo después de este momento poder juntarnos y cantar. Se va a valorar mucho más el estar juntos y escucharnos, y tocar con otrxs y cantar con otrxs.

 

Tenemos un Facebook y un Instagram. El estudio queda en colegiales. Soy Marcela Fernández y el estudio se llama Verde Música.


 
 

 

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