El derecho a la identidad: una reparación al calor de las luchas

Feminismos Noticias

Por Abril García Mur

Este mediodía  el Presidente de la Nación Alberto Fernández, la ministra Elizabeth Gómez Alcorta y el ministro Eduardo de Pedro, le entregaron a Isha Escribano el DNI N° 9.000 con identidad autopercibida. Es decir que ya hay 9.000 ciudadanes que desde el 2012 han sido reconocides como sujetes plenes de derecho.

El 24 de mayo de 2012, durante el segundo mandato de Cristina Fernández, se promulgaba la Ley 26.743 de Identidad de Género que reconoce como identidad a la autopercibida. Fue la primera ley de este tipo en la región, empujando al Estado Nacional a romper el binomio biologicista genitalidad=género. Lohana Berkins y Diana Sacayán entre tantas otras compañeras trans fueron referentas y protagonistas de una ley vanguardia en términos de ampliación de derechos a la comunidad trans en particular, y LGBTIQ+ en general. Si bien la materialización concreta de esta medida es el reconocimiento institucional, las rupturas que plantea en el status de identidades cis heterosexuales a nivel socio-cultural y el cuestionamiento a la determinación biologicista de los géneros convierten a esta en un hito histórico para la lucha de las diversidades y los feminismos a nivel nacional e internacional.

Hoy, el Presidente de la Nación Alberto Fernández, la ministra Elizabeth Gómez Alcorta y el ministro Eduardo de Pedro, le entregaron a Isha Escribano el DNI N° 9.000. Es decir que ya hay 9.000 ciudadanes que desde el 2012 han sido reconocides como sujetes plenes de derecho. Cabe remarcar que la formalidad institucional no salda una enorme deuda democrática con la comunidad LGBTIQ+ y, sobretodo, con la comunidad trans, que siguen viendo vulnerabilizados sus derechos en todo los planos: salud, vivienda, educación, trabajo, sexualidad, y podríamos seguir nombrando. Aun así, el derecho a tener la propia identidad reconocida en el documento de identidad es una pieza fundamental conseguida al calor de las luchas de les compañeres.

“Cada persona, así como es, es única, irrepetible y hermosa”, fueron las palabras de Isha Escribano tras recibir su DNI con su verdadera identidad, la autopercibida y no la impuesta. Alberto Fernández, emocionado, remarcó que a 8 años de la promulgación de la ley más de 1.000 personas por año pudieron recomponer su vida. Atento a utilizar la “e” en cada momento, agradeció a todes les que formaron y forman parte de esta lucha, haciendo especial mención a Lohana. Según el presidente, volver mejores es esto: construir una sociedad en donde “todos los ciudadanos, las ciudadanas y les ciudadanes” seamos cada vez más iguales, en definitiva una sociedad mejor. Y en esa e y en esa interpretación de volver mejores nos identificamos muches. Porque a los feminismos y a las diversidades no nos es necesario volver, porque nunca nos vamos: clandestines, sin reconocimiento, masives, escuchades o no damos pelea cada día que nos levantamos deseando ser libres y pateando al patriarcado cada vez que podemos. Con todo, lo que sí necesitamos es que un gobierno popular vuelva y no nos dé la espalda, sino que nos reconozca como lo que somos: protagonistas de nuestra propia historia de resistencia, supervivencia y avances hacia un mundo mejor para todes, todas y todos.

Eli Gómez Alcorta, ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, tituló el encuentro como un acto de reparación. Reparar las deudas democráticas (aún vigentes) que tiene el Estado argentino con la comunidad trans y LGBTIQ+ comienza por diversificar su visión acerca de quiénes somos ciudadanes dignes de derechos. Y en esa reparación, como remarcó la ministra, dignificar al pueblo con mayor igualdad e inclusión. Reparar es reconocer pero también poder ocupar los espacios, es el ejemplo de Alba Rueda, subsecretaría de Estado del mencionado ministerio, reconocida especialmente por Eli Gómez Alcorta en el acto. Wado de Pedro, ministro del Interior, conectó dos luchas: las feministas/diversas y la de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. Fueron las Abuelas las que lograron que la identidad sea reconocida como un derecho humano básico y fundamental. Referentas y precursoras de nuestras luchas, feministas desde la acción.

Falta mucho, pero somos muches, muchas, muchos en la búsqueda de una sociedad más justa. Nos organizamos, nos movilizamos, tenemos victorias en las leyes, sobrevivimos, nos maltratan y nos levantamos, pero sobretodo seguimos luchando. Eso nos enseñan nuestras compañeras feministas, nuestras compañeras trans, Lohana, Diana, las Abuelas de Plaza de Mayo, las diversidades en resistencia. Hoy hay 9.000 identidades que nos hacen mejores. Hoy hay 9.000 razones para saber todo lo que nos falta y adeudamos para ser un pueblo más democrático, más inclusivo, más igualitario, más justo, y sobretodo más feminista.

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